miércoles, 9 de mayo de 2012

LOS DUEÑOS DE LA TIERRA


Antes de la llegada del hombre blanco


Un gran número de pueblos indígenas - en su mayoría pertenecientes a los grupos lingüísticos Pano, Arawak y Arawá, habitaba las cabeceras del río Acre, Laco, Chandles, Purús, Envira y Yurúa. Las aldeas y viviendas comunales eran construidas en tierra firme, en las cabeceras de arroyos, lejos de los cursos de los ríos mayores. La agricultura era combinada con la caza y la recolección de productos del bosque, actividades realizadas en grandes extensiones territoriales. En general, estos pueblos no utilizaban canoas.
Durante los meses más secos, descendían hasta las márgenes de los grandes ríos para recolectar huevos de taricaya y cazar caimanes. La fertilidad de la tierra permitían a los pueblos aislados realizar una agricultura diversificada, principalmente de yuca, plátano, maíz y batata. Además de papaya, achiote, algodón y otras especies domesticadas y mejoradas por el cultivo selectivo, las legumbres, la pesca y los recursos del bosque proporcionan a estos pueblos condiciones óptimas para mantener una densidad poblacional relativamente alta.

El ciudadano alemán Cur Unkel (1883-1945) llegó a Brasil en 1903, donde se nacionalizó en 1922. Realizó investigaciones etnológicas de grupos indígenas, trabajó para el Servicio de Protección de los Indios (SPI) y reunió colecciones de cultura tangible para museos extranjeros. Los guaraníes le dieron el nombre de Nimuendajú.

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